La relación del indefinido

Comienza como un acuerdo tácito de compartir tiempo, charla y cuerpo  buscando mitigar el vacío que les dejó el pasado a los dos, sin dejar de lado el goce, que es lo mas cercano que tiene una persona de compartir su espíritu y alma. Un vinculo sexual deformado de la visión de amor, visto desde el punto de vista pasional y hormonal.

Se puede decir que viven momentos agradables y placenteros donde no existe aun un interés mayor que un buen pasar, lo que se podría denominar como un rose de fin de semana, pero lo que sucede es que esto se va repitiendo y este tiempo que comparten sigue aumentando su frecuencia, esa persona empieza directamente a tener un lugar en su vida, forma parte de su presente, día a día aprendiendo cosas del otro.

Comienza a ocupar un lugar donde deja de ser solo la persona con la que compartís la cama, una cena, una charla o un café y comenzas a prestar mas atención a sus reflexiones, su forma de encarar la vida, sus valores y el reflejo de su mirada. Este nuevo interés comienza a generar una reacción en uno de los dos. Una vez superado el pasado, no falta mucho para que comience a enamorarse, con la incertidumbre de romper el acuerdo implícito con el que iniciaron y el terrible miedo al rechazo.

El motor de continuidad en este estado se dará porque el otro no cumplirá con las fantasías que posee el indefinido, activando constantemente su deseo sumado a la confusión de los momentos.

Por otro lado es fundamental saber que el otro indefine sus sentimientos, no demostrando amor, pero tampoco desamor. No expresa claramente el lugar que se ocupa en su vida, y es difícil poder definir incluso las cosas que uno puede generar en el otro, o al menos es lo que termina creyendo el indefinido, alimentando sus fantasías.

Ante la indefinición que éste expresa, el indefinido se confunde, y reacciona esperanzado de poder hallar una respuesta a esto, además con la ilusión de que la respuesta sea satisfactoria a sus deseos.

El otro disfruta el tiempo que pasa con el indefinido, solo eso. Necesita ser cortejado, tener esa sensación de que a alguien le interesa, de que alguien lo desea, de que alguien lo aprecia eleva su autoestima y realmente disfruta el momento, al fin y al cabo ayuda a sanar sus heridas del pasado.

Este cortejo que recibe del indefinido le da la posibilidad de estar en una postura cómoda, en donde puede, mientras absorbe lo positivo del indefinido, estar en búsqueda de su amor perdido, buscándolo en otra persona, repitiendo patrones, busca una persona que se asemeje a su ser amado perdido, ya que nunca quiso terminar con el, pero tuvo que hacerlo.

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